
Vaya partido se acaba de vivir en el Bernabeú, inolvidable! Y eso que al descanso el Madrid se las veía muy negras, con el partido casi perdido.
En la primera media hora salieron a la luz las carencias de este Madrid, en el que Diarra no esta para distribuir el balón y Van der Vaart y Guti no se complementan, así que las jugadas del equipo blanco empezaban siempre con un patadón al aire de Heinze o Pepe en busca de su hombre referencia, el holandés Ruud Van Nistelrooy.Tampoco hay que quitarle merito al Valencia, ni a Unay Emery que planteó un partido perfecto ( una vez más ) y que en condiciones normales se hubiese llevado sin problemas.Y es que el conjunto ché ahogó a los blancos con una presión agobiante en la que sobresalian tres lineas.
La primera la formaba el asturiano David Villa, que corría y corría tras el balón impidiendo así que los centrales pudiesen parar el balón y pensar.La segunda formada los dos extremos, Mata en la izquierda impedia que Sergio Ramos pudiese recibir el balón, en la derecha Joaquin hacía lo propio con Torres y la tercera en la que Silva, Albelda y Baraja cortaban todas las opciones de que Van der Vaart o Guti recibieran el esférico.Y con este panorama el Valencia se sentía muy cómodo, tanto que a la media hora de juego David Silva ponía en ventaja a los visitantes con un disparo colocado desde la frontal del área.
Y llega la que para mi es la jugada clave del partido, Rafael Van der Vaart hace una entrada brutal sobre Mata e Iturralde expulsa al holandés dejando al Madrid con diez, con un público cabreado y con diez jugadores rabiosos que lo darían todo en los sesenta minutos restantes para darle la vuelta al encuentro.
Llegamos a la segunda mitad y a los tres minutos un cabezazo de Van Nistelrooy que se dirige a gol es cortado con la mano por Albiol que ve la tarjeta amarilla, el penalti lo transforma el ariete holandés con un misil ajustado al palo que hizo imposible la estirada de Hildebrand.Desde ese momento el hombre clave fue Robben que, cambiado de banda, encaró una y mil veces a Moretti creando así las opciones más claras de gol para los blancos en todo el partido.
Pero un nuevo contratiempo para el Real Madrid y es que a los setenta y dos minutos, el holandés Van Nistelrooy ( autor de tres tantos que llevaba hasta ese momento los locales en la Supercopa ) era expulsado por doble amarilla por sendas entradas a Ruben Baraja.Parecía imposible que el conjunto blanco pudiese darle la vuelta al marcador pero en quince minutos y con dos hombres menos el Real Madrid consiguió lo que parecía imposible, no un gol, ni dos, sino tres.Ramos ponía arriba a los blancos en la eliminatoria a la salida de un corner, De la Red con un gran chut desde fuera del área aseguraba el marcador e Higuaín sentenciaba el partido a dos minutos del final.
Pero en un partido tan loco no se podía respirar hasta el pitido final, así que Morientes volvía a marcar en el Bernabeú y con tres minutos por delante amenazaba a los locales con un posible tercer tanto que le diera la copa a los valencianistas.Ese tercer tanto no llegó y el Madrid, más a la épica que nunca, se lleva el primer titulo oficial de la temporada.