
Ojalá.Thierry Henry, llamemosle por su nombre, ha marcado hoy dos chicarritos con Francia, salvandole, de paso, el culo a su entrenador Raymond Domenech.Es cierto que el rival no era una gran potencia mundial ( Túnez ) pero tras el gol contra el Espanyol, y contra el Atlético de Madrid ( jugando media hora escasa ) se puede pensar que podemos volver a ver un buen Henry, no al del Arsenal, eso es imposible en mi opinión, pero por lo menos, un Henry goleador y que aporte al grupo, que no se arrastre por el campo como en el estreno liguero contra el Numancia.
Si yo fuese Guardiola, el domingo frente al Athletic, lo pondría en el once titular, para que coja confianza y que pueda demostrar, durante noventa minutos, si puede volver aunque sea una pequeña parte de aquel francés que deslumbraba cada domingo las gradas de Highbury y que dejó callado al Bernabeú con una jugada de ensueño que dejaba a los blancos fuera la champións otro año más.
Y es que a ese Henry no le hacía falta mucho más que su presencia para ganar partidos, el ejemplo más claro, esa temporada de hace tres años en la que de la mano de Cesc llevó al Arsenal a la final de París, donde solo la entrada de Larsson les libró de llevarse la máxima competición continental.
Queda mucha temporada, se rumorea que el Manchester City lo quiere para el mercado invernal, si demuestra que puede aportar cosas al grupo, que se quede, sino, que vuelva para Inglaterra, a ver si allí puede volver a ser el que era.